Ricardo Ortiz, microempresario: “Sin BanIgualdad nada de lo que tengo hoy sería realidad”
Antes de convertirse en microempresario, hace un año y medio, Ricardo Ortiz (43) se desempeñó en diferentes rubros en busca de la ansiada estabilidad laboral que tanto le había costado conseguir. Así las cosas, trabajó como auxiliar de enfermería, temporero y, en definitiva, en cualquier cosa que generara dinero.
A pesar de las dificultades, en su mente simpre mantuvo la idea de ser peluquero pero como no contaba con los medios para pagarse los estudios fue postergando su sueño. Hasta que un día una amiga le dio el primer empujón y tiempo después lo invitaron a participar de un centro solidario de nuestra Fundación que había en su población en Buin. De ahí en adelante, la historia de Ricardo comienza a crecer al igual que su negocio.
“BanIgualdad ha sido un pilar fundamental de mi emprendimiento, con los microcréditos he podido levantar mi pequeña peluquería y gracias a las capacitaciones hoy puedo decir que tengo mis platas ordenadas y que puedo pagar las cuentas de mi casa sin ningún problema”, comenta orgulloso Ricardo.
Un año y medio se ha demorado este emprendedor en levantar ladrillo a ladrillo su centro de estética, cuenta con una clientela muy numerosa, más de 120 personas se atienden en su local y tiene planes de crecimiento muy ambiciosos. “De aquí a un año me gustaría ampliarme, hacer un segundo piso y poner un Spa, con reflexología y masajes de relajación en un grato ambiente. Además, ahora quiero hacer una separación para ofrecer el servicio de depilación, que es lo que voy hacer con el próximo microcrédito, ya que sin esta importante ayuda, nada de lo que tengo hoy sería una realidad.”, agrega.
Otras Noticias



